sábado, 31 de enero de 2015

Carta a los vendedores informales

Estimados amigos:
El otro día 5 de ustedes me cayeron a mi negocio, La Ventana, entre estos algunos que conozco de cara de la tele, cuando armaron desmadres a varios alcaldes. Siempre pensé que ustedes son uno de los principales problemas del país: los responsables del desorden. Y a veces, me uní al coro de los que andan puteando, ya que hacen estorbo, molestan, ensucian las ciudades. Claro, es deporte nacional hablar mal de ustedes, sobre todo en sectores que no necesitan de sus ofertas baratas…

Pero a veces me puse a pensar que ustedes más bien son producto del principal problema del país: el desempleo, la falta de oportunidades. Y también, en momentos de honestidad, me pregunté: ¿Y si no existiera esta economía informal, adónde lograrían llenar su canasta básica los que viven de salario mínimo? Así que teóricamente sabía que ustedes corresponden a necesidades básicas que la economía no está satisfaciendo de otra manera. Necesidad de trabajo de unos, necesidad de comprar barato de otros. Pero emocionalmente siempre pesaba más la molestia que uno siente, el rechazo al desorden…

Entonces, ustedes llegaron y exigieron hablar conmigo: Si sos generador de opinión, cabrón, escúchanos. Me entregaron su "Plataforma Programática". Y me explicaron que quieren que los candidatos a alcalde lo lean sin prejuicios y los discutan con ustedes, en público. El argumento que inmediatamente me convenció: Hay que buscar una solución al sector informal, una solución digna para los que esto viven, y que al mismo tiempo permite crear una ciudad ordenada y limpia. Y esta solución no se puede alcanzar sin o contra ustedes.

Es lógico. Y cuando leí su plataforma, me di cuenta que también tiene mucha razón. Dice, por ejemplo: "El sector informal representa un apoyo para el sistema económico nacional, ya que es el principal receptor de la fuerza laboral que éste expulsa, y además es una opción de mercado para las personas de bajos ingresos, que de otra manera no les alcanzaría sus recursos para subsistir".

Es verdad. Es innegable. Y si es así, de ahí se derivan derechos de ustedes y obligaciones del Estado, sobre todo de las alcaldías. Y esto hay que discutir abiertamente, para buscar soluciones y la inclusión de ustedes en el sistema legal y económico.

Ustedes tienen toda la razón del mundo cuando exigen que los señores que quieren gobernar la ciudad capital los escuchen y los tomen en cuenta en sus planes de gobierno. Exhorto por esta vía a los candidatos a aceptar el reto de ustedes.

Ustedes cierran su plataforma con una frase que el futuro alcalde debe abrazar como si fuera suya: "Crear las condiciones para que el trabajador del sector informal salga de la economía de subsistencia para incorporarse a la economía productiva".

La verdad es: Candidato que no tiene la voluntad, la capacidad y el valor político para atacar de fondo este problema, junto con ustedes, no debería ser alcalde. No podemos seguir viendo a los vendedores sólo como problema ni tratarlos como indeseables. En lo que ustedes plantean hay una gran oportunidad. El alcalde que detecta y sepa explotar el potencial humano y productivo en el sector informal va a transformar la ciudad.

Ya que me buscaron, un consejo: En vez de rogar al gobierno que les den permiso de vender en los buses del Sitramss, exijan al gobierno que este proyecto, así como está diseñado, se suspenda. La cuestión no es si pueden o no vender en los buses, sino cómo construir un sistema de transporte verdaderamente integral, que tome en cuenta que el comercio se va a concentrar, de forma planificada o de forma caótica, donde circula la masa de gente subiéndose a buses. O sea, el sistema de transporte nunca será integral si no toma en cuenta y resuelve las necesidades de ustedes y de sus millones de clientes.

Suerte, les felicito por la plataforma seria y el reto que lanzaron a los candidatos y partidos. Saludos, Paolo Lüers
(Mas!/El Diario de Hoy)

sábado, 24 de enero de 2015

Carta a un empresario sorpresa

Estimado Josué Alvarado:
Voy a hacer uso anticipado del voto cruzado. Nunca pensaba que iba a dar un voto a la Democracia Cristiana, ni en Alemania ni mucho menos en El Salvador, donde todavía huele a pescado podrido, corrupción y el populismo de Duarte… Pero nunca hay que decir nunca. Esta vez voy a votar por un tipo que se postuló en la lista de la Democracia Cristiana: por vos, Josué Alvarado.

El voto cruzado me permite realmente votar por personas. Como estoy inscrito en San Salvador, me da 24 opciones, ya que a nuestro departamento le tocan 24 diputados. Puedo hacerme mi propia lista, escogiendo los mejores de todos los partidos. Puedo votar por alguien, aunque me caiga mal su partido. Haciendo uso de este nuevo derecho del voto cruzado, voy a dar uno de mis 24 votos a vos, Josué.

¿Por qué votaré por vos? Casi estoy seguro, que votaría por vos incluso si no te conociera. Sólo porque de repente, entre los spots aburridos de televisión de docenas de personajes que quieren ser diputados, salís vos con una onda totalmente diferente y refrescante, diciéndome: "¡Es tiempo que los que podemos, actuemos!" Y esto es, sin duda, la mejor consigna electoral de esta campaña…

Creo que sólo por esta consigna hubiera votado por vos, sin conocerte. Pero resulta que te conozco, y esto me da otras buenas razones de incluirte en mi bancada personal que quiero ver en la próxima Asamblea.

Sos un tipo totalmente transparente. Como dicen en Estados Unidos, donde llegaste de inmigrante muerto-de-hambre y terminaste empresario exitoso: "You get what you see, you see what you get." No hay engaño, no hay empaque que te promete lo que no está adentro. Es verdad lo que ves. Esto es muy raro en política, y quiero un tipo así en mi bancada legislativa.

Sos optimista. Cuando todo el mundo quiere irse del país, incluyendo el capital, vos venís del Norte y comenzás a invertir en El Salvador: levantás una fábrica de alimentos en medio de lo que todos aquí piensan que es tierra perdida o zona de guerra: en San Martín. Y te funciona de maravilla. Luego comprás tierras en el departamento La Paz, ahí donde otros dejan abandonadas sus fincas, y ponés uno de los mejores hatos para producir leche para el queso que vas a exportar a Estados Unidos. Y luego comprás otras tierras, también en una zona caliente de sol y violencia, para sembrar maíz para tu fábrica de tortillas, pupusas y tamales. Y de esta forma demostraste que dando a un montón de familias un trabajo y un trato decente, se puede construir empresas exitosas y al mismo tiempo convivencia entre vecinos. Así que de repente hay un empresario, que se llama Josué Alvarado, que en vez de andar llorando dice: Haciendo las cosas bien, se puede producir en El Salvador. El país tiene futuro. Y entre todos los pajeros que hay, a vos te creo, porque lo has probado: has invertido en el país, has levantado producción, donde todos dicen que no se puede. ¿Cómo no voy a querer tener en la Asamblea a un tipo como vos, que me dice que se puede levantar el país y su economía? Y quien además ha probado con hechos que sabe de qué diablos está hablando…

Todo esto entiendo yo cuando enciendo la tele y me salís vos, hablando fuerte pero al grano: "Es tiempo que los que podemos, actuemos." Tienes razón: la política es demasiado importante para dejársela solo a los políticos. Tienen que entrar a la política los que saben, los que pueden hacer las cosas.

No sé cómo terminaste en la Democracia Cristiana, ¿pero sabés qué?: Me importa un bledo. El voto es por persona.

Suerte te desea Paolo Lüers





(Mas!/El Diario de Hoy)

jueves, 22 de enero de 2015

Columna transversal: Diálogo versus pactos

Todos los gobiernos han negociado con los pandilleros, desde que a finales de los años 90 su presencia comenzó a convertirse en una amenaza a la seguridad ciudadana. Todos, sin excepción, y esto incluye al ejecutivo actual. El gobierno de Salvador Sánchez Cerén, independientemente de su discurso público y en el Consejo de Seguridad Ciudadana, sigue negociando con los pandilleros. Y así lo hicieron los gobiernos de Paco Flores y Tony Saca, muy a pesar de sus discursos y prácticas de "mano dura". Y el gobierno de Funes, aun cuando el FMLN controlaba el aparato de seguridad, antes de llegar al ministerio de Justicia el general David Munguía Payes y a la dirección de la PNC el general Francisco Salinas, hicieron varios intentos de pactar con pandillas. Y así lo hizo el gobierno de Funes luego de que en junio 2013 Ricardo Perdomo llegara a sustituir a Munguía Payés como ministro de Seguridad y anunciara el fin de la tregua.


Lo raro es que todos aquellos que activamente buscaron pactos con las pandillas, trabajando para distintos gobiernos de diferente tinte ideológico, en unísono descalifican y condenan la tregua y el proceso de diálogo con las pandillas. Además de raro, es hipócrita. Nadie condena los diálogos y las negociaciones con pandillas, que todos los gobiernos, empezando con el de Flores, hicieron con fines estrictamente electoreros - pero todos condenan, en tono de indignación moral, el único intento de diálogo con los pandilleros que no tuvo como fin beneficios electorales o control social de uno u otro partido, sino que trató de generar un proceso sostenible de reducción de la violencia. En el proceso que llamamos "la tregua" por lo menos se establecieron métodos de intervención social que lograron coartar cadenas de venganza e intentaron, con parcial éxito, sustituir los métodos violentos de solución de conflictos entre pandillas y entre pandillas y comunidades por métodos pacíficos, basados en el diálogo y la mediación.

Nadie denuncia los esfuerzos de los gobiernos y partidos de hacer pactos oportunistas con los pandilleros, y que al mismo tiempo todos deslegitiman el único esfuerzo de involucrar a las pandillas y su entorno social en la construcción de soluciones que ataquen la marginación, la situación de los guetos y otros factores estructurales que generan violencia. El esfuerzo de la tregua puede haber cometido errores (la mayor parte debido a la actitud pusilánime del presidente Funes, quien quiso sacar rédito político de la drástica reducción de los homicidios, pero que no estaba dispuesto de cambiar las prioridades de inversión social de su gobierno para hacer este proceso sostenible), pero fue un intento sincero de abrir espacio para soluciones integrales y sostenibles. Los mediadores nunca aceptaron convertir este proceso en un pacto con los pandilleros, mucho menos con tintes partidarios, para ganar elecciones o para usar a las pandillas como instrumento de control social partidario. Es precisamente por esto que monseñor Fabio Colindres y Raúl Mijango fueron sistemáticamente apartados por el gobierno de Funes, cuando se acercaban las elecciones presidenciales de 2014. El gobierno de Sánchez Cerén lamentablemente ha continuado esta política de poner miles de obstáculos a la mediación independiente, pero al mismo tiempo busca retomar el diálogo con las pandillas con interlocutores propios y con fines partidarios.

El presidente recientemente aseguró que facilitar la tregua fue un error del gobierno de Funes, y que este error, al fin, fortaleció a las pandillas. Pero al mismo tiempo, emisarios del partido FMLN y de las instituciones de seguridad del gobierno están activamente tratando de retomar el diálogo con las pandillas. Pero, de nuevo, con fines electoreros, no en función de una estrategia de construir la paz. Con una política irresponsable de promesas, por una parte, y amenazas y chantajes, por otra parte, el gobierno del FMLN trata de construir nuevos arreglos electorales. Una de las amenazas que usan para extorsionar a los extorsionistas es el traslado de sus cabecillas a Zacatraz. El mensaje es claro: Si las pandillas no ayudan al gobierno, bajando en la época reelectoral sus actividades delincuenciales, y si no ayudan al FMLN electoralmente en las comunidades, ejerciendo su control social, habrá traslados masivos a Zacatraz.

Esta es una extorsión. Y la extorsión es una forma específica de la negociación. Sin embargo, tiene un problema serio: puede tener éxito a corto plazo, pero nunca a largo plazo. Conseguir ciertos comportamientos de las pandillas mediante una negociación/extorsión, es verdaderamente amoral y sumamente peligroso, sobre todo cuando se hace con fines partidarios y electoreros. En este contexto es positivo que las pandillas, en una carta que el 17 de enero entregaron al Secretario General de Naciones Unidas, durante su visita a la colonia IVU, rechacen este oportunismo y declaren: "Como gesto de nuestra buena voluntad nos comprometemos que las pandillas se van a abstener de interferir con el libre voto de los ciudadanos, incluyendo en las comunidades donde tenemos presencia, en las elecciones de alcaldes y diputados en marzo de 2015. Nuestros miembros, nuestras familias y nuestras bases sociales van a hacer uso de su derecho de votar, pero no van a usar su influencia en las comunidades para beneficiar ni para afectar negativamente a ningún candidato o partido."

Conclusión: Buscar pactos y arreglos con las pandillas es una aberración. Buscar el diálogo con ellas, es inevitable.

(El Diario de Hoy

Carta al director de la PNC: ¿Licencia para matar?

Estimado comisionado Mauricio Ramírez Landaverde:
Ayer leí una noticia terrible, titulada: "Director de la PNC aconseja a policías 'disparar sin miedo a delincuentes'". No podía creer lo que estaba viendo. Pensaba que tal vez a algún editor se le fue la mano con el titular. Pero no: En la nota, en la versión digital de El Diario de Hoy (elsalvador.com), estaba la cita textual suya, o sea del jefe de la policía de nuestro país: "Hay una institución que los respalda, hay un gobierno que los respalda. Háganlo (disparen) con toda confianza y con convicción." En un país realmente democrático con instituciones fuertes, un jefe de policía que dice esta frase sería inmediatamente suspendido mientras se investigan sus actuaciones y declaraciones. Muchos van a decir que con esto estoy defendiendo a delincuentes que asesinan a policías, o van a decir que estoy negando a los policías el derecho de defenderse. Los policías tienen el derecho de defenderse. Y quien mata policías, que vaya a la cárcel.

El mismo día que la carta al director de la PNC, en La Prensa Gráfica sale el mismo tema: Licence to Kill
Entiendo que usted como jefe tiene que proteger a su gente. Pero también, y sobre todo, tiene que defender la ley y el debido proceso. Usted tiene que medir sus palabras, para que nadie las puede interpretar como "licencia de matar". Yo sé que en la calle muchos, entre estos no pocos policías, exigen precisamente esto: "licencia de matar", que regrese la Guardia Nacional (que gozaba de este derecho), que se activen escuadrones de "limpieza social", que se tomen este derecho de matar a delincuentes.

En esta situación, usted como director de la PNC no puede mandar señales que pueden ser mal interpretadas. "Disparar sin miedo" es un mal mensaje. "Disparen con confianza, nosotros los vamos a respaldar" es un pésimo mensaje, porque se interpreta como invitación a entrar en cualquier situación conflictiva pistola o fusil en mano, o incluso disparando "por las dudas"…

Una amiga, por cierto una estudiosa de criminología, comentó la misma noticia en Twitter: "Creo que la población avala este mensaje…" Es cierto: La mayoría de la población no solo avala que policías usen sus armas para defenderse - avalan que policías ejecuten a los delincuentes que tanto nos joden. Avalan el concepto de la "licencia de matar". Pero esto no es ninguna razón para que un director policial asuma y reproduzca las posiciones apasionadas de la calle y mande mensajes que sus agentes pueden entender como "licencia de matar".

Desde que el gobierno y las autoridades policiales discuten de esta manera pública, difusa y a veces populista la defensa legítima de los policías, se observa una escalada de violencia entre policías y pandilleros. Ambos bajaron las barreras para usar sus armas. El resultado: docenas de policías muertos y cientos de pandilleros muertos. La mayoría en enfrentamientos que antes sucedieron con menos violencia menos uso de armas de fuego, de ambos lados. Y algunos, nadie sabe cuántos, en ejecuciones fríamente planificadas: pandilleros haciendo atentados contra policías; policías ejecutando a grupos de pandilleros.

Esta loca y mortal escalada de violencia entre delincuentes y policías se debe parar. La policía debe cumplir escrupulosamente las reglas establecidas del debido procedimiento y del uso de fuerza letal. Las autoridades políticas y policiales tienen que actuar con inteligencia y hablar con suma prudencia. Tienen que supervisar que la policía solo use la fuerza indispensable y solo en situaciones de legítima defensa. Y los pandilleros deben de suspender, de una vez por todas y sin exigir nada en cambio, los atentados contra policías.

No podemos asumir que la violencia sea inevitable. Ojalá que usted aclare sus palabras mal escogidas y tome una posición institucional.

Saludos, Paolo Lüers
(Mas!/El Diario de Hoy)

martes, 20 de enero de 2015

Carta a Edwin Zamora y Nayib Bukele: Mis preguntas

Estimados candidatos a la alcaldía capitalina:
No nos demos paja en dos cosas: Esta carrera es entre ustedes dos, los demás están ahí de adorno, o más bien de distracción. Y la otra verdad que nadie dice pero todos pensamos: Está en juego mucho más que la alcaldía. Quien de ustedes dos gana, es precandidato a la presidencia. Necesitamos saber mucho más sobre ustedes.


Qué bueno que ya hay convocatorias para debates directos entre ustedes dos, en diferentes canales de televisión. Qué bueno que al fin el debate público comenzó. Más y más gente están opinando sobre el futuro de la capital y sobre los candidatos. Falta que se pronuncien muchos más…

Qué bueno que Nayib Bukele me contestó una columna en la cual expuse 8 razones de no votar por él. Aunque no contestó ninguno de los 8 puntos, es bueno que haya respondido. Personajes como Federico Hernández Aguilar y Marvin Galeas, ambos escritores, intervinieron. Teresa Guevara de López y su controversial hija Cristina López, representando dos generaciones de líderes de opinión, intervinieron en sus columnas en El Diario de Hoy. Otros opinarán a favor y en contra de los diferentes candidatos y sus propuestas. Enhorabuena. Ojala que todos los líderes y generadores de opinión (columnistas, académicos, dirigentes empresariales) acepten el reto al debate crítico y franco. Y que hablen claro, sin miedos, sin rodeos.

Los que tomamos posiciones, los que criticamos o apoyamos candidatos y sus propuestas, estamos haciendo un servicio a la cultura política. Ojala que los canales de televisión sepan aprovechar estos impulsos y abonos y organizar verdaderos debates entre candidatos.

Ya que estamos debatiendo, aprovecho para abonar la discusión con algunas interrogantes incómodas para los candidatos a la alcaldía de San Salvador:

  • ¿Cuál es su educación académica? ¿Con qué títulos se graduaron, en qué carreras y en qué universidades?
  • ¿Cuál es su record laboral o empresarial? Ambos se presentan como empresarios. ¿Qué empresas dirigieron, y con qué resultados? ¿Cuál es el origen del capital que invirtieron?
  • ¿Están dispuestos a revelar, antes de las elecciones, su patrimonio personal?
  • ¿Tienen acciones o intereses en empresas que son contratistas del Estado?
  • ¿Cuál es su posición frente al SITRAMSS? ¿En qué condiciones estarían de acuerdo que se implemente el proyecto y que se realice la segunda fase, que conectaría San Salvador con Santa Tecla, Merliot y Antiguo Cuscatlán?
  • En caso que no están de acuerdo con el SITRAMSS, ¿cuáles son las alternativas que proponen?
  • Los dos se presentan como “renovadores” de sus respectivos partidos. Discurso electoral aparte, ¿cuáles han sido sus acciones concretas para democratizar a su partido y para promover el relevo generacional y programático dentro de sus estructuras?
En espera de sus respuestas, por el medio que ustedes escojan, me despido.
Paolo Lüers

Posdata: Aprovecho la publicación de esta carta para pedir a los ciudadanos que cada uno, dependiendo de sus intereses y prioridades, formule de manera pública sus preguntas a los candidatos. Twitter y facebook son excelentes medios para publicar estas preguntas y para dialogar directamente con los candidatos. Así fomentamos un verdadero debate y obligamos a los candidatos.
(MAS / El Diario de Hoy) 

lunes, 19 de enero de 2015

Carta a Salvador Sánchez Cerén

Estimado presidente:
Un discurso valiente, al momento adecuado, puede cambiar radicalmente le percepción que se tiene de un dirigente, puede convertirlo en líder y darle autoridad de hablar a nombre de todos y la solvencia moral para exigir unidad.


Unidad necesitamos para enfrentar la seria crisis de seguridad y para desbloquear el crecimiento económico. Pero la unidad hay que construirla, y se construye con confianza, con gestos que ponen de manifiesto la voluntad de un gobernante de superar resentimientos y dogmas. Esto requiere valentía.
Ayer, en la Feria, en el 23 aniversario de los Acuerdos de Paz, usted tuvo la oportunidad (yo diría incluso: el deber) de dar este discurso valiente. No la aprovechó. Desde la manera come estaba organizado el magno evento hasta en su discurso, usted permitió que el aniversario de la paz y la visita del secretario general de Naciones Unidas se convirtiera en un acto partidario y electoral. Viéndolo en televisión, me dio pena ajena. Entiendo perfectamente porque varios de los firmantes de los Acuerdos de Paz, aunque estaban en el país, prefirieron no participar. Uno me dijo: No me prestaré de florero decorativo. Y cabal, a los pocos firmantes presentes, usted ni siquiera los saludó, mucho menos les dio el crédito que merecen como arquitectos de la paz que fueron, incluso mucho más que usted mismo…
Sólo dos frases valientes dijo usted: una cuando reconoció al expresidente Freddy Cristiani la decisión de buscar la paz; y la otra cuando reconoció el sacrificio de los miembros de la Fuerza Armada que dieron su vida.
Sin embargo, cuando usted habló de las víctimas, fue de la misma manera como su partido lo hace desde antes de la paz: sólo refiriéndose a las víctimas de la represión militar, paramilitar y estatal, nunca a las víctimas de los secuestros, ejecuciones y abusos de poder a manos de la guerrilla. Y cuando usted rezó lista de mujeres y hombres que con su vida aportaron al logro de la paz y la democracia -Oscar Arnulfo Romero, Schafik, los jesuitas, Mélida Anaya Montes- usted no fue capaz de incluir en esta lista de honor al doctor José Antonio Rodríguez Porth, a quien mató un comando guerrillero, por exactamente la misma razón que un comando militar mató a Ignacio Ellacuría: ambos conspiraron con Cristiani para superar las resistencias a una solución negociada.
Si un dirigente guerrillero al final de la vida llega a la presidencia y no logra superar en su propia mente -y en su discurso a la nación- el esquema blanco y negro, según el cual su bando fue el bueno y el otro el malo, no va a cumplir su misión de unir la nación.
Usted tuvo la oportunidad de oro de ofrecer este 16 de enero, ante el pueblo y la comunidad internacional representada por el secretaria general de la ONU, un discurso sincero y valiente: reconocer los errores y crímenes de guerra tanto del Estado que hoy representa, como de las fuerzas insurgentes que durante la guerra comandó; echar la mano de reconciliación a las víctimas que murieron a mano de militares y de guerrilleros.
Obviamente, usted no tuvo ni la visión ni el coraje necesarios. En vez de esto, permitió que su gobierno y su partido organizaran un meeting electoral, con barras acarreadas, y no en evento de peso moral que puede aportar a la unidad nacional. Un acto y un discurso  que no están a la altura de su cargo. Lo mismo les señalé a sus antecesores Paco Flores, Tony Saca o Mauricio Funes. Ninguno de ellos tuvo la voluntad ni la capacidad de convertir el aniversario de la paz en día de la unidad nacional.
Lástima. Paolo Lüers
(Mas! / El Diario de Hoy

jueves, 15 de enero de 2015

Carta a los secretarios generales de la ONU y de la OEA

Estimado José Miguel Insulza:
Lástima que no nos pudimos ver en su reciente visita a El Salvador. Me hubiera encantado dar seguimiento a las conversaciones que tuvimos, primero en el 2012 en el penal de Quezaltepeque, cuando usted asumió frente a unos 40 cabecillas de las pandillas el rol de garante del incipiente proceso de reducción de violencia iniciado por la tregua entre pandillas; y luego cuando en el 2013 nos recibió en la OEA para discutir cómo hacer sostenible este proceso.

Si usted todavía ejerce el papel de garante de este proceso, así como se comprometió en Quezaltepeque, me hubiera gustado escuchar algunas preguntas suyas, tal vez incómodas, al gobierno salvadoreño, para saber porqué ahora se desmarca de la tregua sin revelar con qué otra propuesta concreta piensa reducir la violencia y lograr la reinserción a la sociedad de los docenas de miles de pandilleros y sus familias.

Usted, en vez de dar seguimiento a un compromiso muy concreto adquirido a nombre de la OEA en el 2012, ahora firmó como testigo un acuerdo que no dice más que la intención de iniciar un diálogo para buscar acuerdos. Tal vez esto sea más cómodo para usted, pero ciertamente es un mal canje para El Salvador.

En algún momento, secretario, usted tendrá que informar a todos los actores del proceso de reducción de violencia, del cual usted se declaró garante, si este compromiso se mantiene vigente.

Estimado señor Ban Ki-moon:
¡Bienvenido a El Salvador! Es un gran honor para nosotros tenerlo aquí. Con su presencia, usted expresa el respaldo y reconocimiento de la comunidad internacional para el proceso de paz salvadoreño de 1992. Gracias por este gesto.

Pero usted debe saber que en la recta final de unas elecciones cualquier visita de jefes de Estado o de organismos multinacionales es percibido como respaldo al gobierno de turno. Y así será presentado, vendido y publicitado por el gobierno de Salvador Sánchez Cerén. Independientemente de lo que usted haga o diga, el partido de gobierno tratará de sacar raja electoral de su presencia, igual que en el caso de su colega Insulza, quien estuvo aquí la semana pasada. Y es por esto que el gobierno invitó a ambos en estas fechas.

Así que tenga mucho cuidado de no dejarse manipular. Hemos celebrado 22 aniversarios de los Acuerdos de Paz sin la presencia del Secretario General de Naciones Unidas - y hubiéramos podido esperar dos años más para tenerlo aquí en San Salvador para la gran fiesta de los 25 años de la paz en enero de 2017.

Quiero decir a ambos que siempre serán bienvenidos en El Salvador. Pero también tengo que decirles que no fue la decisión más sabia haber aceptado la invitación del gobierno salvadoreño en medio de una campaña electoral. Nosotros necesitamos de la cooperación y de los buenos oficios que ustedes dos y sus organismos pueden ofrecer para apoyarnos en el camino al desarrollo y la paz duradera e integral. Pero este aporte sólo puede tener éxito si su participación no interviene en los procesos electorales. La relación de ustedes es con el país, no con el gobierno de turno.

Disculpen si esta palabras parecen notas de discordia en medio del coro de júbilo sobre el aniversario de la paz y el honor de tenerles a ustedes como invitados y amigos. No expreso discordia, sólo preocupación - y prefiero hacerlo de manera directa y pública.

Estimados secretarios generales, gracias por su compromiso con El Salvador, Paolo Lüers
(Mas!/El Diario de Hoy)