martes, 21 de abril de 2015

Carta al ministro de Seguridad

Estimado Benito:
No tengo idea quién toma las decisiones en el gabinete de Seguridad. Sospecho que no sos vos. Pero como ministro sos el responsable de las políticas de seguridad.
Escuchando las declaraciones del presidente, del Comisionado de Seguridad Hato Hasbún, del Secretario Técnico Roberto Lorenzana, y también las tuyas, ustedes han decidido buscar una solución militar al problema de la violencia y de las pandillas. La famosa mano dura de los gobiernos de ARENA se queda corta en comparación de lo que están tramando. De todos modos, como dice mi amigo Salvador Samayoa, ARENA nunca realmente implementó un plan mano dura: Implementó un plan de propaganda.
Comparto el asombro que me han expresado varios militares, tanto de bajo como y de alta, frente al hecho que hoy ustedes, los ex-comandantes guerrilleros, quieren implementar contra las pandillas una réplica de las estrategias que la Fuerza Armada, siguiendo recetas norteamericanas, aplicó a ustedes durante la guerra. Es un viraje irónico de la historia que ustedes, los ex-guerrilleros, hoy quieren buscar una solución militar a un problema que requiere de soluciones políticas y sociales – mientras los militares llegaron a la conclusión que estas estrategias contrainsurgentes fracasaron – entro otras razones porque comprometieron a la Fuerza Armada con un sinfín de violaciones a los Derechos Humanos.
¿No te parece el mundo al revés que hoy en día son los militares que están consientes de los peligros (para el país y para la institución armada) de una estrategia de usar la fuerza militar para desarticular o incluso aniquilar a las pandillas – mientras que ustedes ordenan a la Fuerza Armada revivir y lanzar contra las pandillas los tristemente célebres BIRI, los Batallones de Reacción Inmediata, como el Atlacatl, el Atonal, el Belloso y el Bracamonte?
Los militares saben que cuando uno activa fuerzas especiales, el conflicto se profundiza, se amplía y se militariza. No me digás que ustedes no tienen conciencia de esto.
Los militares saben que cuando al obligar a los pandilleros a enfrentarse a contingentes militares, se verán obligados a entrenarse mejor, a conseguir más y mejores armas, a reclutar a más jóvenes - y a incrementar sus acciones delictivas para financiar todo esto.
El ministro y el secretario presidencial de Seguridad
Hato habla de un “batallón de limpieza”. Él no lo sabe, pero los militares y los ex guerrilleros sabemos que una guerra de este tipo, contra adversarios que tienen profundas raíces en la población civil, no se puede llevar adelante sin volverse fuerza represiva y violadora de Derechos Humanos. Y que en medio de esta escalada del enfrentamiento, todos los esfuerzos de prevención y de transformación de las comunidades, se vuelven inoperantes.
Las pandillas no son una fuerza militar. No tienen ni la experiencia, ni la estructura, ni el armamento para aguantar el enfrentamiento directo con fuerzas especiales de la Fuerza Armada y de la policía. ¿Realmente piensan que las pandillas, ante esta situación de desventaja, se van a rendir o desmantelar? Van a hacer lo mismo que la insurgencia hizo durante buena parte de la guerra: evadir el enfrentamiento directo, recurrir a atentados, asesinatos de policías y soldados individuales, y atacar estructuras no militares del Estado que les declara la guerra. De hecho, esto ya está pasando. Y no es difícil predecir que esto se va a radicalizar y ampliar.
Aunque ahora el FMLN puede recoger el apoyo de una población harta del miedo, de las extorsiones y de la violencia, ¿creen que este apoyo se va a mantener si su estrategia de confrontación al tope no resuelve el problema sino más bien lo agudiza?
Ustedes han mandado de regreso a Zacatraz a todos los cabecillas de las pandillas involucrados en esfuerzos de parar la escalada el conflicto, de reducir la violencia y de abrir espacio a soluciones basadas en el diálogo, la inclusión y la inversión social. Ustedes ya han dado luz verde a sus fuerzas policiales a implementar operaciones de exterminio y ejecuciones extrajudiciales. Con todo esto, no han debilitado las pandillas, los han empujado a más violencia. Antes de dar el siguiente paso y comprometer la Fuerza Armada en esta estrategia de solución militar, reflexionen bien y exploren seriamente otras alternativas.
Nunca es tarde, Benito. Saludos, Paolo Lüers
(mas!/ El Diario de Hoy

sábado, 18 de abril de 2015

Carta a la derecha "unida"

Estimados dirigentes de los partidos de derecha:
Cuando hay que hacer algo necesario, ustedes son incapaces de ponerse de acuerdo. Y de repente, para hacer algo irrelevante, resurge la vieja alianza conservadora, para no decir reaccionaria. Ayer una coalición sospechosa de ARENA, GANA, PCN y PDC unió 47 votos en la Asamblea para otro intento de reformar la Magna Carta y elevar a rango constitucional la prohibición de matrimonios que no sean entre "hombre y mujer así nacidos".



Lo raro es que esta alianza conservadora, con urgencia, quiere arreglar un problema que en el país no existe. No hay legislación que permite el matrimonio entre homosexuales o de transexuales. Ni existe ninguna iniciativa seria para legalizar este tipo de matrimonios. ¿Por qué? Porque en El Salvador, a diferencia de otros países, no existe presión social para legalizar matrimonios entre homosexuales. Y tampoco existe una mayoría legislativa para este tipo de reforma.

¿Entonces, por qué encaminar una reforma constitucional para arreglar un problema que no existe en el país? "La derecha" no se pudo unir para evitar, luego de los fracasos del primero, y el segundo gobierno del FMLN; no se puede unir para la urgente reforma electoral o para garantizar la independencia de organismos como la Corte Suprema, el Tribunal Electoral, la Corte de Cuentas; no se puede unir para evitar el endeudamiento del país; tampoco dan señales de disposición para ponerse de acuerdo sobre una presidencia de la Asamblea en manos de la oposición, para construir una gobernabilidad con base en el equilibrio en vez de la gobernabilidad que quiere el FMLN: con base en el control de todos los poderes.

Pero de repente esta derecha incapaz de unirse para resolver los problemas urgentes del país se une para una causa con tan poca urgencia y tan alta carga de ideología reaccionaria y discriminatoria. No me cuesta decirlo: Por suerte existe una fuerza que en la próxima Asamblea puede vetar esta locura. Así como es saludable que ARENA tendrá la fuerza para vetar reformas constitucionales peligrosas (introducción del referéndum como instrumento populista de legislación) e innecesarias e ideológicas (como el derecho constitucional al agua y la alimentación), igual es sano que el FMLN tendrá la fuerza para vetar esta reforma discriminatoria e innecesaria.

La Constitución no es un manifiesto ideológico, en la cual la izquierda o la derecha, siempre cuando tengan una mayoría coyuntural, introduzcan sus postulados filosóficos. La Constitución es expresión de los consensos de toda la sociedad para definir las reglas para la convivencia de todos, para la pluralidad, y para administrar las diferencias políticas e ideológicas.

La derecha, si quiere ser opción de poder (y mientras tanto, para el resto del mandato presidencial del FMLN, garante del equilibrio y defensora del sistema republicano), tiene que construir una nueva mayoría alrededor de los problemas y aspiraciones que la izquierda gobernante no puede (o no quiere) atender: seguridad, responsabilidad fiscal, crecimiento, empleo. Esta unión no se construye en batallas artificiales, mucho menos de contenidos reaccionarios y atentatorios contra la inclusión social.

Si tanto quieren defender la institución de la familia, construyan propuestas para asegurar empleos para las madres jefas del hogar y para los jóvenes, obliguen al gobierno a priorizar su inversión social en la creación de guarderías, escuelas de calidad y de tiempo completo. Así se reconstruye el tejido social, en el cual las familias sean protegidas, no con iniciativas ideológicas como la reforma constitucional contra matrimonios gay.

Saludos, Paolo Luers

(Mas!/El Diario de Hoy)

viernes, 17 de abril de 2015

Columna transversal: Recontar los votos, pero todos

La Sala habló: Hay que abrir las urnas y volver a contar los votos – y esta vez todos. No podía sentenciar otra cosa, demasiado evidente fue que el escrutinio final del Tribunal Supremo Electoral no refleja todos los votos. Demasiado evidente fue que en el caos generado por la incapacidad y la arrogancia del TSE fueron violados derechos constitucionales, tanto de ciudadanos/votantes como de candidatos.

Lo más importante de esta sentencia es que sienta jurisprudencia. El Tribunal Supremo Electoral argumentó que no se puede abrir las urnas y recontar los votos, porque el Código Electoral no lo ordena. La Sala de lo Constitucional sentenció que en estos casos no hay que remitirse al Código Electoral (y sus vacíos), sino a la Constitución: la Carta Magna ordena que todos los votos de todos los ciudadanos tienen la misma validez y tienen que tomarse en cuenta.
Aunque los magistrados del TSE todavía se resistan, van a tener que cumplir esta sentencia. El hecho que los magistrados, en vez de inmediatamente organizar el reconteo de los votos, pierdan tiempo discutiendo si van a cumplir o incumplir la sentencia de la Sala, es otra prueba más que estos señores, al salir de este caos que ellos mismos crearon, tienen que ser sustituidos inmediatamente, si no tienen la decencia de renunciar.
Al fin, los magistrados van a cumplir la sentencia, aunque a regañadientes, porque de otra manera, terminarán en la cárcel. Entonces, las urnas se van a abrir, los votos se van a contar, esta vez bien. Lastimosamente, por el momento, sólo en el departamento de San Salvador. Esto no puede ser, porque las mismas irregularidades en las actas que se observan en San Salvador, se cometieron en todo el país. En todos los departamentos hubo actas donde sobran o faltan votos, donde los números no cuadran, donde se contaron mal las marcas de preferencia para los candidatos, donde faltan firmas de integrantes de las Juntas Receptoras de Votos.
Los derechos de los votantes y de los candidatos son iguales en San Salvador y en los 13 departamentos al interior del país – y de igual manera han sido violados. La Sala sentenció para el departamento de San Salvador, porque a esta circunscripción electoral se refirió la demanda que recibieron.
Si los ciudadanos que votaron en los otros departamentos y cuyos votos no se ven reflejados en los escrutinios finales, presentan demandas para reclamar sus derechos ante la Sala, los guardianes de la Constitución tendrán que ordenar lo mismo que ordenaron para el departamento de San Salvador. En varios departamentos hay diputaciones asignados a diferentes partidos y escaños asignados a candidatos específicos que podrían sufrir cambios si se revisan bien las urnas y se toman en cuenta correctamente todos los votos y todas las marcas para candidatos específicos.
Espero que en todos los departamentos existan candidatos y votantes que demanden sus derechos violados en estas elecciones. Espero que la Sala aplique el derecho constitucional parejo para todos. Sólo de esta manera lograríamos reparar el daño a la credibilidad del sistema electoral que la actuación incompetente e irespetuoso a la ley del Tribunal Suprema Electoral ha causado. No se trata de que un partido consiga un diputado más o menos. Se trata de la credibilidad y transparencia de nuestro sistema electoral. No importa que el reconteo de los votos, en todo el país, cause otros retrasos. No importa que ya estamos cerca de la instalación de la nueva Asamblea. No importa que este nuevo escrutinio cueste dinero adicional. Hay que proteger el voto de cada ciudadano y con esto la legitimidad del proceso electoral.
Todos estamos cansados del desmadre que han sido estas elecciones. Todos quisiéramos que el país se concentre en los problemas de desempleo e inseguridad que hay que resolver. Pero más aun estamos cansados que se juegue con la democracia y con la institucionalidad. Si dejamos pasar los chanchullos en esta elección, las siguientes nos van a salir peores. En este sentido, hago un llamado a los candidatos y los votantes en cada departamento del país que sienten violados su derechos: presenten demandas ante la Sala. Si no saben cómo hacerlo, busquen asesoría de las instituciones de la sociedad civil que se dedican a la protección de los derechos ciudadanos y constitucionales.
O hablen ahora, o los callarán para siempre. 
(El Diario de Hoy)



jueves, 16 de abril de 2015

Carta a Salvador Sánchez Cerén

Estimado señor presidente:
Mi última carta a usted fue medio en broma, sugiriéndole rescatar el espíritu libertario de la izquierda. Sólo pensar que usted iba a dar un discurso criticando a los Gobiernos de Cuba y Venezuela, ya provoca risa…

Pero esta carta va muy en serio.

Cito del sitio oficial de Casa Presidencial: "El presidente Salvador Sánchez Cerén manifestó hoy que el trabajo comunicacional de su Gobierno está orientado a garantizar la libertad de información y expresión, ya que la misma constituye un derecho fundamental para la democracia del país. 'Tenemos que trabajar por hacer valer este derecho, sin él no puede haber democracia, este país debe de estar informado y debe ser la población la que con la información que genere el Gobierno tome sus propias decisiones', dijo el mandatario."


Un momento, señor presidente: Es loable que usted se propone "hacer valer" la libertad de expresión, pero sólo hay que escuchar sus propias declaraciones para ver que usted tiene una gran confusión sobre el concepto de la libertad de expresión y de prensa.

Usted dice: "Este país debe de estar informado y debe ser la población la que con la información que genere el Gobierno tome sus propias decisiones." Esto es una aberración que nos deja dudar si usted entiende el principios de la libertad de prensa. Sería terrible si la población tuviera que tomar sus propias decisiones basándose en "la información que genere el Gobierno". Los ciudadanos tomamos decisiones basándonos en toda la gama de información y opinión que generan los diferentes actores de la sociedad: medios, académicos, partidos, ONG, centro de pensamientos, Iglesias, columnistas - y por supuesto, también el Gobierno.

En Cuba la gente ha pasado décadas dependiendo de la información que genera el Gobierno. Y esto ha sido el mayor obstáculo para la democracia y el desarrollo de este país.

Si usted no entiende esto, su presidencia es un peligro para la democracia.

Voy a citar otras frases de su conferencia de prensa, para ilustrar su concepto de libertad de prensa:
"Lo que yo percibo en algunos medios de comunicación es una campaña de intimidación sobre el tema de la violencia."
"No se vale inducir el pánico con guerra psicológica informativa."
"Ahora se está tratando de generar una guerra sicológica en la población para atemorizarla alrededor del tema de la criminalidad."

Claro, señor presidente: los medios independientes del Gobierno generan información y opiniones que pueden ser incómodas para el Gobierno. Esta es nuestra función. Todos entendemos que en el tema de Seguridad es muy incómodo para ustedes que todos los días se informe sobre el incremento de la violencia y se critiquen las medidas (o la falta de medidas) del Gobierno - y que esta labor los medios la ejercen sin supeditarse a los planes políticos y comunicacionales del Gobierno.

Usted tiene a su plena disposición a todo el aparato comunicacional del Gobierno -y lamentablemente incluso los medios públicos, que no debería ser supeditado a líneas editoriales del Ejecutivo- para difundir su versión de la verdad. El hecho que usted reclama que los medios independientes no se sujetan voluntariamente a las políticas comunicacionales de su Gobierno, es preocupante.

Sobre todo cuando usted, en este mismo contexto, saca las uñas y expresa amenazas, hablando de revisar y otorgar las frecuencias de radio y TV con el propósito de contrarrestar la labor de los medios privados, cuya línea informativa le molesta.

Lo más preocupante es que usted dio todas estas declaraciones en la juramentación de Eugenio Chicas como nuevo secretario de Comunicaciones de su presidencia. Yo pienso que Eugenio es un funcionario capaz y, a diferencia de usted, entiende el concepto de la libertad de prensa. Pero si lo que usted dijo hoy es el mandato para su trabajo, Chicas va fracasar en su nueva tarea.

Saludos, 
(Mas!/El Diario de Hoy)

martes, 14 de abril de 2015

Correspondencia al presidente: Su discurso no pronunciado en Panamá

Lastimosamente, el verdadero discurso que tuvo que haber pronunciado el presidente Salvador Sánchez Cerén en la Cumbre de las Américas en Panamá, se traspapeló en los maletines de su comitiva, y al fin le dieron otro discurso confuso, mediocre, oportunista, sin audacia. Por tanto, la presencia de El Salvador en esta cumbre pasó desapercibido entre las palabras polémicas y antiimperialistas de Daniel Ortega, Cristina Kirchner, Rafael Correa, Nicolás Maduro y Evo Morales, y las ponencias diplomáticas de Obama y Castro. Reconstruimos aquí el discurso original, que hubiera puesto a El Salvador en el centro del debate continental. Qué lástima que lo único que recordarán de nuestra presencia en Panamá es el presidente que se durmió a la par de Obama…


Estimados presidentes de las Américas:
Vengo de un país pequeño, pero que ha escrito historia en el continente: El Salvador es el país que logró resolver una cruenta guerra civil de 12 años, negociando una reforma política que nos trajo la desmilitarización, la vigencia de los Derechos Humanos, el pluralismo político, la división de poderes y la libertad de expresión.

Como signatario de estos Acuerdos de Paz, me tomo la libertad de decirles a ustedes un par de verdades y darles un par de consejos incómodos, pero necesarios.

SSC en panamaA mis queridos colegas y correligionarios de izquierda, los presidentes de Cuba, Venezuela, Ecuador, Nicaragua y Bolivia les digo: El socialismo que juntos anhelamos, solo tendrá vigencia si nos comprometemos, sin condicionamiento alguno, con los principios de la libertad de expresión y prensa; con el irrestricto respeto al principio republicano de la división de poderes; y con los plenos derechos de disentir, ejercer la oposición, y buscar la alternancia por la vía de elecciones libres.
Personalmente me llena de felicidad ver aquí al fin al presidente de Cuba. Lo felicito por los pasos que Estados Unidos y Cuba han dado para normalizar sus relaciones. Pero le tengo que decir al compañero Raúl Castro, con el cual me unen décadas de amistad: Los próximos pasos los tienen que dar ustedes en Cuba. No solamente el gobierno de Estados Unidos, no solamente los gobiernos y partidos de derecha del continente esperan que en Cuba sea admitido el derecho de publicar periódicos independientes y críticos, y que se abra espacio para partidos de oposición – es una necesidad imperante de la izquierda latinoamericana que Cuba implemente estas reformas, libere a los presos políticos y deje de fomentar movimientos clandestinos y armados, ya anacónicos en pleno siglo 21. Si vemos estos cambios en Cuba, todos juntos vamos a exigir a Estados Unidos que levante el embargo y quite a Cuba de la lista de países que patrocinan el terrorismo.

De la misma manera tengo que decir a mi amigo Nicolás Maduro que mientras su gobierno no cese la persecución de los líderes de la oposición y el asedio a la libertad de prensa, la izquierda latinoamericana no tiene autoridad moral para exigir a Estados Unidos que derogue las sanciones contra Venezuela. Y nuevamente, estoy hablando en representación de un país donde hemos logrado superar una guerra civil conquistando precisamente estos derechos. Es más, nosotros fuimos a la guerra para conquistar las libertades de expresión y de organización sistemáticamente negadas por los gobiernos militares.

Por más que estimo la revolución ciudadana liderada por Rafael Correa, en nombre de la izquierda latinoamericana y de un pueblo que ha sufrido en carne propia las consecuencias de la represión con la libre expresión y la disidencia, tengo que rechazar las declaraciones que en esta cumbre ha dado sobre la libertad de prensa. No pueden ser los gobiernos los que deciden cual es la prensa buena y la prensa mala. No podemos los gobernantes decidir qué es la verdad.

He escuchado con atención el discurso del amigo Daniel Ortega. Tengo que decirle: Hemos luchado juntos contra el imperialismo, cuando intervino en Centroamérica para sostener dictaduras. Pero estas dictaduras han sido derrotadas, en toda América Latina hemos vencido el militarismo y la exclusión política de las izquierdas. Ahora estamos gobernando en muchos países, y es nuestra responsabilidad convertir a los Estados Unidos en socio del desarrollo.

Seguiremos exigiendo a Estados Unidos respeto a la soberanía de nuestros países, pero no podemos seguir con el discurso antiimperialista, solo porque desde Estados Unidos se sigue reclamando lo que nosotros deberíamos ser los primeros de exigirnos mutuamente: el respeto a las libertades, elecciones libres y una institucionalidad democrática basada en la división de poderes y en los derechos de la oposición política.

Disculpen que he hablado de esta manera franca, rompiendo moldes de falsa solidaridad. Pero esto es el aporte que El Salvador puede dar a los pueblos hermanos de las Américas, aplicando las lecciones de nuestra historia. Si lo que aquí les he expuesto se convierte en el consenso del continente, nuestra solidaridad será incondicional, siempre cuando estos principios se violen en nuestra América. Por donde sea y por quien sea.

Gracias, presidentes.

Estimado presidente: P.f. guarde este discurso. Habrá otra oportunidad para pronunciarlo. Atentamente, Paolo Luers
 

Postdata: En enero del 2007, Paolo Luers publicó “la página perdida” del discurso que el entonces presidente de la República, Elías Antonio Saca, dio en el aniversario de los Acuerdos de Paz.




sábado, 11 de abril de 2015

Carta a Lilian Tintori


Lilian y Leopoldo, el día de su captura
Querida Lilian:
La persona más importante, la estrella de la cumbre de Panamá, no es Obama, no es Raúl Castro, y ciertamente no es Nicolás Maduro. La estrella eres tú, Lilian. Te has convertido en la imagen de la Venezuela libre, rebelde, orgullosa.

Maduro, el heredero de Hugo Chávez, ha cometido un gravísimo error, cuando hace ya más de un año echó preso a Leopoldo López, tu esposo. Leopoldo ya era uno de los líderes de la oposición capaz de hacer temblar el régimen chavista. Como preso político, se convirtió en un símbolo que une a una nueva mayoría en Venezuela.
Lo que no supo prever Maduro es que con Leopoldo en régimen de aislamiento en la cárcel militar de Ramo Verde, su voz desafiante no se iba a callar, porque a la par de este hombre hay una mujer que no se rinde, que tomó el micrófono que habían arrebatado a su esposo, y que hace llegar su mensaje a todos los rincones de Venezuela y el mundo.
  
Con tu belleza, tu amor y tu combatividad, tú estás enamorando a los venezolanos de la idea de la libertad. Y ahora, en la cumbre de las Américas de Panamá, nos damos cuenta que no solamente a los venezolanos. Tú los retaste, y 29 ex-presidentes se unieron para exigir la libertad de Leopoldo – y de Venezuela. Incluso Dilma Rousseff, la gobernante de Brasil y amiga de Hugo Chávez, pidió a Maduro que libere a los presos políticos y que garantice elecciones libres en Venezuela.
Lilian en frente de la cárcel militar Ramo Verde
En la primera de muchas entrevistas con Leopoldo, en febrero del 2008, me habló de la belleza de la mujer con la cual recién se había casado - y del futuro de una Venezuela democrática, moderna, productiva y justa. Cada vez que lo vi en los siguientes años, me dijo algo como: “Tienes que conocer a Lilian, ella es la verdadera imagen de Venezuela libre.” Nunca nos conocimos, pero cuando saltaste a la tribuna pública, retomando la bandera de Leopoldo, y cuando vi las fotos tuyas, encabezando manifestaciones o frente a la cárcel de Ramo Verde, tirándole besos desde el otro lado del cerco, porque no te dejaron entrar, entendí que Leopoldo tenía razón. Y entendí que Maduro, al encarcelar a él y dejarte libre a ti, había cometido un error irreversible.
Hoy, te veo en la cumbre de Panamá, robándoles el show a Maduro y a la manada de presidentes oportunistas, incluyendo el nuestro, que no se atreven a defender la democracia venezolana. De repente parece que los verdaderos héroes venezolanos son mujeres como tú, como María Corina Machado, la diputada que no aguantaron; como Bony, la esposa de Iván Simonovis, quien estuvo 9 años en Ramo Verde y aun guarda arresto domiciliario; como las hijas del general Raúl Baduel, preso en Ramo Verde; como Patricia, que conquistó con 73,62% de los votos la alcaldía de San Cristóbal, luego de que Maduro encarceló al alcalde Daniel Ceballos, su esposo; como Laura, que conquistó con 87.68% la alcaldía de San Diego, vacante por el encarcelamiento de sus esposo, Enzo Scarano; como Mitzy, que te acompaña en Panamá, la esposa de Antonio Ledezma, alcalde de Caracas encarcelado en Ramo Verde…
No hay forma que un régimen como el de Maduro resista un movimiento opositor con mujeres líderes como ustedes. Te mando un gran abrazo desde El Salvador, y te pido que se lo des a mi amigo Leopoldo. Paolo Lüers
(Mas!/El Diario de Hoy)
Mi primera entrevistaa con Leopoldo López (2008):


Otras entrevistas con Leopoldo:

Otros artículos sobre Leopoldo López:

jueves, 9 de abril de 2015

Carta de emergencia al presidente

El hombre que iba a asumir el liderazgo en Seguridad
Señor Presidente:
La ola de violencia se hizo insoportable. Hay que pararla. Pandilleros asesinando a policías; (presuntos) policías ejecutando a pandilleros; grupos de exterminio matando a quienes consideran lacra social; la gente aplaudiéndoles y pidiendo el regreso de la Guardia Nacional; masacres casi a diario; nuevamente desplazados buscando refugio… Y usted ausente.

Aunque es cierto que usted como presidente no puede parar esta locura por decreto, también es cierto que sin las medidas adecuadas del Presidente de la República nadie podrá resolver esta crisis.

El Consejo Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana, que se formó por iniciativa suya, ya fracasó. ¿Sabe cuándo dejó de ser una opción de solución y una esperanza? El 26 de marzo, día de su marcha blanca. Para ser más preciso: en la madrugada de este día, cuando comandos especiales de la PNC rodearon una finca en Zaragoza -con un claro propósito: aniquilar a un grupo de pandilleros. La orden que llevaba el comando no era capturar, sino ejecutar. El hecho que el mismo día que usted iba a encabezar su marcha blanca los jefes de la PNC decidieran mandar un mensaje tan contundente de guerra, significa que usted no tiene control de su aparato de seguridad. 

El ministro y el secretario de Seguridad del presidente
Usted tiene un discurso, y los que controlan la policía no tienen discurso, están callados, pero hablan el lenguaje de mano dura, pero sin estrategia. Usted habla de paz, y ellos traspasan la línea que separa la acción policial de la acción militar de aniquilamiento. Usted nombra a su comisionado presidencial de Seguridad, pero los que toman las decisiones estratégicas son los jefes de comandos especiales, los jefes de inteligencia, algunos de ellos con trayectorias impresentables de violencia política.

Esto no puede seguir así, presidente. Algunos ilusos ya piden su renuncia. Pero usted no puede renunciar, usted tiene que asumir su responsabilidad. Usted tiene que trazar una política de Seguridad y ponerla en manos de personas que saben ejecutarla.

Ministro de Seguridad de Funes, secretario privado de Sanchez Cerén
Usted tiene la responsabilidad de la seguridad de los ciudadanos, lo que obviamente incluye los policías. Lo primero que tiene que hacer es parar esta locura de "ojo por ojo", porque si seguimos así, nos lleva a la ceguera, como señaló mi colega Álvaro Cruz en El Mundo. Defender la vida de los
policías requiere eficiencia policial, no acciones de venganza. Hay que parar la espiral de venganza. Hay que garantizar que todos los asesinatos a policías sean investigados y castigados ante la ley; pero al mismo tiempo hay que garantizar que ningún policía tome la justicia en sus manos, porque esto solo profundiza el conflicto. Ya la historia ya demostró: a pura sangre y fuego no desaparece la violencia de las pandillas, sino se recrudece.

Edgar Lizama, el hombre del presidente en la OIE
Usted prometió en su campaña que bajo su mando saliéramos del dilema entre "mano dura" y "mano blanda", ejecutando una política de "mano inteligente". Nada de lo que su policía ha hecho hasta la fecha es inteligente. Y nada de lo que su gobierno ha hecho hasta la fecha es inteligente. Inteligente es ser firme en la aplicación de la ley y audaz en el ataque a las causas de la violencia.

Usted habla del diálogo, pero permite que su Consejo sirva para encubrir el vacío de planes y estrategias de seguridad. En este terrible vacío, y detrás de la cortina de humo de marchas blancas y diálogos, se reproducen en la práctica y en el terreno las recetas fracasadas de una policía sin rumbo, un ministerio de Seguridad sin cabeza, de oscuras estructuras de inteligencia sin inteligencia. Los mismos comisionados desgastados aplicando las mismas recetas de mano dura; los mismos políticos (sus secretarios Manuel Melgar y Hato Hasbún), sin capacidad de integrar, en un solo plan, la aplicación firme de la ley con las intervenciones sociales en los barrios y cantones que se desangran.

Reitero: Presidente, primero tiene que cortar en seco y con mano firme la corrupción y las acciones fuera de la ley en la policía y el sistema carcelario. Para esto tiene que sustituir la cúpula policial, empezando con el director, y reformar de raíz los organismos de inteligencia.

Mauricio Landaverde, el hombre del presidente en la PNC
Con esto usted puede parar la espiral de revancha y violencia. Segundo paso: diseñar planes policiales eficientes, basados en inteligencia certera e intervenciones focalizadas, en vez de las fatales "redadas". Tercer paso paralelo: reformar de raíz el sistema carcelario, siguiendo las recomendaciones de la Cruz Roja Internacional, de la OEA y otros organismos. Cuarto paso: apostar por la labor de prevención y transformación social de las alcaldías, dejando a ellas espacio de emplear el diálogo sincero con las comunidades, sin exclusión de las pandillas y sus bases sociales. Pero apostar no significa discurso, como pensó Funes, sino movilización y focalización de recursos.

Los docenas de alcaldes, hombres de iglesia, empresarios e intelectuales, que desde 2012 hemos sostenido el diálogo y la mediación con las pandillas (con e incluso sin facilitación del gobierno), nos comprometemos que pondremos nuestros buenos oficios para que las pandillas hagan lo suyo para desescalar el conflicto con la policía, y para que retomen su compromiso de reducir la violencia que sufre la población. Aun en estos días de locura, hay señales que están dispuestos a esto y a permitir que los programas de inversión social comiencen a atacar de fondo a los problemas de marginación y las condiciones de gueto que reproducen la violencia.

Tome liderazgo, Presidente. Tome las medidas necesarias. Limpie su equipo de trabajo. Se sorprenderá de la energía que podrá movilizar para construir la paz. Saludos, 

(Mas!/El Diario de Hoy)