martes, 31 de marzo de 2015

Carta a los amantes de este país

Amigos:
 Luis Vicente León es un destacado economista, encuestador y columnista venezolano. Un tipo muy influyente en la opinión pública de su país – y en la opinión internacional sobre su país. Recomiendo seguirle en Twitter: su indicativo es @luisvicenteleon. Sus columnas desnudan los errores políticos y económicos del gobierno chavista, pero también las deficiencias de la oposición.

Este "vende patria" (como lo llaman Maduro y sus lugartenientes), el otro día hizo algo espectacular para su patria. Puso el primer día de las vacaciones de Semana Santa en su Twitter una bella foto del cerro Ávila y un texto: "Si ya estás en algún lugar mágico de Venezuela y quieres compartir un pedazo con nosotros, envíanos una foto y nos iluminas el día."

Inmediatamente, la cuenta @luisvicenteleon, normalmente saturada de secos datos estadísticos, de desolados análisis económico y de angustiantes pronósticos políticos, se comenzó a llenar de cientos de fotos de los más maravillosos lugares de toda Venezuela. Todo el mundo, desde sus lugares de veraneo (o desde sus archivos) le mandaba sus mejores fotos - y Luis Vicente los retuiteó, cada una. Y los venezolanos, hastiados de desastres políticos y económicos sin precedentes (y sin esperanza de solucionarse) comenzaron a recordarse de la belleza de su país: sus playas, sus pueblos, sus fiestas, su gente, sus lagos y ríos, sus montañas, sus costumbres.

Que me perdone mi amigo Luis Vicente, pero esta idea se la voy a piratear. Nosotros también estamos saturados de angustias, incertidumbre y frustraciones. Pero igual que los venezolanos tenemos un país maravilloso, lleno de rincones mágicos. E igual que los venezolanos, en Semana Santa todos salimos a la playa, a los lagos, a las montañas…

Hago el mismo llamado a todos ustedes: Si están en algún lugar mágico de El Salvador, compartan un pedazo con nosotros, envíen una foto – para que todos nos acordemos que este país vale la pena defender y levantarlo…

Aquí pongo la foto mía. De Suchitoto, donde voy a pasar la Semana Santa.



Por donde estén en estos días, desde cualquier rincón, desde cualquier procesión, desde cualquier lago, playa o volcán, manden su foto. Pueden mandarla a mi Twitter (@paololuers) o Facebook (Paolo Luers). Vamos a reproducir todas las fotos - y vamos a llenar las redes sociales de la belleza de nuestro país. Y de nuestro amor por él. Y de la esperanza.

Feliz Semana Santa, Paolo Lüers


(Mas!/El Diario de Hoy)

sábado, 28 de marzo de 2015

Carta a Will Salgado: Te fregaron, compadre

Estimado Will:

Te quitaron la alcaldía. Vi las denuncias tuyas y la documentación que me mandaste. Como en todo el país, estas elecciones han tenido demasiadas irregularidades. En el caso tuyo, viendo tu documentación, te fregaron haciendo un máximo uso del movimiento de vigilantes de otros municipios para que voten en San Miguel.

Mientras esto, lamentablemente, es legal en el caso de los vigilantes, sí es un abuso inaceptable cuando lo hacen de manera tan sistemática y masiva, y cuando compran las credenciales de otros partidos. Según tu documentación, en San Miguel votaron 464 vigilantes inscritos en el padrón electoral de otros municipios, incluyendo de San Salvador, Morazán, La Unión, Usulután, La Libertad, San Vicente y Cuscatlán.

Esto ya es preocupante. Más aun, cuando veo que también hicieron lo mismo con miembros de las Juntas Receptoras de Voto, y esto ya es delito y fraude. Yo detecté en tu documentación 18 ciudadanos que cometieron este fraude: Miembros de JRV en San Miguel traídos de otros municipios. La mayoría fueron inscritos en las mesas por el FMLN y el CD. Votaron por el alcalde de San Miguel sin tener derecho.

Además conté 9 miembros de JRV en San Miguel, cuyo DUI no aparece en el padrón electoral: pueden ser DUI falsos, pueden ser ciudadanos sin derecho de votar. Pero fungieron como presidente, secretario o vocal en las mesas. Otro delito que debería investigar la fiscalía.

Pero esto no es todo: en San Miguel hay 42 casos documentados de miembros de JRV que no estaban facultados a votar, porque su DUI fue emitido después del cierre del padrón electoral. Toda esta gente votó en las mesas donde fungieron como presidente, secretario o vocal. 42 votos fraudulentos.
Solo estos casos documentados suman 535 votos fraudulentos, solo en la ciudad de San Miguel, donde usted perdió con una distancia de 607 votos. Tienes razón de armar pleito sobre esto. Porque estos no son delitos individuales, cada caso es parte de un delito organizado, cometido por los partidos que inscribieron fraudulentamente estos 535 miembros de JRV y vigilantes y los pusieron a votar en San Miguel.

Estoy hablando sólo de las operaciones fraudulentas documentadas. Ni me quiero imaginar las otras cometidas en el escrutinio por JRV dominadas por el FMLN y sus aliados: anulación de votos, votos faltantes, como ha pasado en todo el país.

Tengo entendido que el Tribunal Supremo Electoral fue informado de estas irregularidades documentadas, y no hizo nada.

Te tocaron la cara, Will. Y para más joder, tu propio partido GANA no te apoyó en nada. Es más leal a su aliado FMLN que a su alcalde de San Miguel, que aportó buena parte de sus voto nacional para diputados.

Es tiempo que vos pensés bien adónde estás parado. Contra este contubernio del FMLN, GANA y el Tribunal ningún recurso tuyo va a prosperar. Van a encubrir el fraude. Pero vos tenés un arma más poderosa que los recursos legales: el apoyo popular en todo Oriente. Miles de gentes que te siguieren cuando apostaste a GANA, no para apoyar al FMLN, sino para crear una fuerza de derecha nueva, auténtica e independiente.

Vos puedes movilizar estas bases para rectificar el rumbo de este partido. Confían en vos, no en Gallegos, y mucho menos en el Frente. Tal vez no tengas capacidad de cambiar el rumbo de GANA, porque todo está amarrado con pisto. Pero sí puedes evitar que, además de quitarte la alcaldía, se queden con tus bases en Oriente. A GANA le haría bien una voz que les recuerde los principios con el cual venden este partido: independencia y servicio a la gente.

Si levantás esta bandera, tendrás futuro político. Saludos Paolo Lüers
(Mas!/El Diario de Hoy)

Muestra del listado de miembros de JRV en la ciudada de San Miguel, que no tienen derecho al voto, porque sus DUIs fueron emitidos luego del cierre del padrón electoral. Todos votaron en San Miguel.


Listado de ciudadanos que ejercieron como miembros de JRV en la ciudada de San Miguel, a pesar de queinscritos en el padrón electoral de otros municipios o departamentos. Violación del Códico Electoral.

Muestra del listado de ciudadanos que ejercieron como miembros de JRv en la ciudada de San Miguel, cuyos DUIs no aparecen en el padrón electoral por algún impedimiento de ejercer el voto.

martes, 24 de marzo de 2015

Carta a Hato Hasbún


Estimado Hato:
Realmente no sé si felicitarte o darte el pésame por el nuevo nombramiento como Comisionado Presidencial de Seguridad. Tendrás que cargar el bulto más grande, incómodo y difícil de este gobierno. Aunque te da mucho poder, nadie te va a envidiar este cargo…
Te deseo, de todo corazón, éxito en esta misión de enfrentar y revertir la espiral de violencia en la que todos estamos atrapados. Aunque la primera vez, cuando el presidente Funes te puso al frente del gabinete de Seguridad, entre el 2009 y el 2011, resultara una “misión imposible”, déjeme decirte que no estás condenado a repetir el fracaso, si estás dispuesto a aprender de las experiencias de los últimos años.
En el pasado no tan lejano de la postguerra, nosotros dos fuimos buenos amigos – pero no supimos preservar y desarrollar esta relación, cuando vos te fuiste al centro del poder y yo asumí un papel de crítico del gobierno. Como en los últimos años ningún otro medio me ha funcionado para comunicarte contigo, aprovecho esta carta para darte algunos consejos.
I. Para enfrentar bien este nuevo reto, esta vez no puedes cometer el error de dispersión. No puedes seguir siendo el hombre “multiusos” y “apagafuegos” de los presidentes. Sobre todo, no puedes ser secretario de comunicación de Casa Presidencial y al mismo tiempo Comisionado de Seguridad. El secretario de comunicación tiene que cuidar y promover la imagen del presidente y su gobierno. Esto lo mete en una lógica que es incompatible con el esfuerzo serio de construir una política del Estado para enfrentar la violencia y la inseguridad. Urge separar estas funciones. De todos modos, muchos tienen la sospecha que los esfuerzos de Seguridad de este gobierno, de su Consejo de Seguridad Ciudadana, y por ejemplo la marcha del 26 corresponden más a una estrategia de comunicación publicitaria que a una estrategia de enfrentar la violencia – y los factores que la generan.
II. Como Comisionado Presidencial de Seguridad tienes que construir un gabinete de seguridad que asuma la tarea indelegable de construir una estrategia de Seguridad Pública. Con planes medibles. No pueden seguir delegando esto a un Consejo plural que representa la sociedad civil.
III. Una vez que ustedes, como gobierno, definan su Estrategia y Plan de Seguridad Pública, queda espacio para convertir el Consejo de Seguridad Ciudadana en lo que realmente necesitamos como complemento: una instancia autónoma de la sociedad civil, que se encarga de construir un Plan de Paz. La seguridad es tarea del Estado, en cambio, la paz es tarea de toda la sociedad. El Consejo, para que sea ciudadano, tiene que dejar de servir como instrumento para llenar los vacíos del gobierno. Tampoco puede servir para generar financiamiento, mediante la cooperación internacional y la empresa privada, para la PNC, las cárceles y otras funciones del gobierno.
El Consejo sólo tiene sentido si se encarga, no de la seguridad pública, sino de crear condiciones para la paz: prevención y reinserción, creación de empleo para sectores marginados, transformación de los barrios. Y sobre todo, el Consejo tiene que ser un espacio de diálogo y concertación, sin ninguna exclusión.
Si asumís tu cargo con esta concepción, con audacia, y sobre todo con este sentido de inclusión, tendrás apoyos donde ahora ni te lo puedes imaginar. Los que hemos acompañado, desde el 2012, el proceso de la tregua con el fin de crear condiciones favorables para que el Estado, la sociedad y la empresa privada puedan comenzar a atacar las raíces de los problemas de marginación y violencia, podremos movilizar energías en las comunidades, los barrios, e incluso entre los pandilleros para construir un proyecto de paz.
Te hago el reto: Hablemos de esto, en serio, sin pajas, sin temores, sin exclusiones, para identificar puntos de coincidencia para un proyecto común: parar la escalada de violencia  y movilizar toda la energía, de todos, hacia un esfuerzo compartido de condiciones para la paz.
Saludos, Paolo Lüers 
(Mas!/El Diario de Hoy)

sábado, 21 de marzo de 2015

Carta a las cúpulas

Estimados políticos:
Está en sus manos que salgamos de la polarización exagerada de la reciente campaña electoral y de la bochornosa crisis del escrutinio, con un gesto que restablezca la credibilidad y la confianza en el sistema democrático del país. Es muy simple: Conviertan la elección del presidente de la Asamblea y de toda la Junta Directiva en una expresión de la concertación, y no de la prolongación e institucionalización de la polarización.

Si ustedes, los dirigentes de ARENA, no se equivocan en la postulación de candidatos para la presidencia y la Directiva de la Asamblea; y si ustedes, dirigentes del FMLN, aceptan que la presidencia del órgano legislativa le toca a la oposición, no solo sus partidos, sino el país entero ganará credibilidad.

El simple hecho que el FMLN reconozca la nueva correlación de fuerzas generada por las elecciones de 2015, en vez de alterarla mediante la compra de voluntades, sería una señal que no pasaría desapercibida por los inversionistas y la comunidad internacional. Mostraría que el FMLN es capaz de actuar con lógica de gobierno y de país, y no se deja arrastrar por intereses de control partidario. Para hacer esto posible, se necesita una posición clara del Presidente de la República.

En cambio, si la señal es que el FMLN, a toda costa y sin pensar en el interés del país, sigue en al camino de consolidar, a toda costa y desatendiendo el interés nacional, su control de las instituciones del Estado, se autocondena a gobernar un país sin ninguna salida de la crisis.

No me voy a meter en el debate de quién debería ser el próximo presidente de la Asamblea propuesto por ARENA. Pero tiene que ser una personalidad apta para la construcción de consensos y la administración racional de diferencias. Incluso si el FMLN lo aceptara, de nada serviría al país que la Asamblea sea dirigida por una persona que actúe como Sigfrido Reyes, sólo al revés. Así como el FMLN tiene que reconocer que no ganó las elecciones, ARENA tiene que reconocer que la sociedad lo convirtió en primera fuerza no para actuar pegado al pasado sino para responder a la expectativa de apertura política, pluralismo y renovación. Si esto no se expresa, de manera clara, en su propuesta para la dirigencia de la Asamblea, no lograría un acuerdo con el FMLN, ni mucho menos restablecer la confianza del país y de los inversionistas en el futuro del país.

Así que las dirigencias de ambos, FMLN y ARENA, tienen una gran oportunidad de mostrar su madurez y su genuino interés de actuar en el interés nacional, no solo en el interés partidario.
El argumento de ustedes, dirigentes del FMLN, que la elección del próximo presidente de la Asamblea tiene que responder a la gobernabilidad, y que por esto no puede ser la oposición que asuma este cargo, es una gran falacia. La gobernabilidad de un país no se expresa en el hecho que un partido controla todos los órganos del país, sino en la inclusión de todo el espectro político, la pluralidad - y en la capacidad de concertar políticas del Estado. Les puede parecer más fácil gobernar controlando todo el Estado, pero esta no es el tipo de gobernabilidad y estabilidad que esperan los ciudadanos y los inversionistas. Esperan estabilidad basada en equilibrio, no de control.

Por otra parte, espero que ARENA esté suficientemente renovada para ejercer su rol de oposición en un esquema de gobernabilidad de este tipo.

Si ustedes, quienes dirigen los dos partidos mayoritarios, se equivocan y definen mal el concepto de gobernabilidad y de oposición, respectivamente, el país no tiene futuro. Saludos, Paolo Lüers 
(Mas!/El Diario de Hoy

martes, 17 de marzo de 2015

Carta a los ticos

Queridos amigos que encontré en San José:
Pasé una semana maravillosa entre ustedes. Su actitud relajada –“¡pura vida!”- me ayudó desintoxicarme de las fiebres que vivimos en El Salvador, que siempre nos hacen sentir al borde del abismo. 

Vi sus caras incrédulas siempre cuando les conté lo que está pasando en El Salvador: los 15 asesinatos cada día; elecciones sin resultados; nuevas ideas sin contenido. Para que vean que no estoy inventando, les voy a dar un update.
Regresé luego de 8 días fuera del país, y aun no hay resultados de las elecciones del 1 de marzo. Los magistrados del Tribunal Suprema Electoral todavía no han renunciado, ni ha habido manifestaciones masivas exigiendo transparencia. En vez de esto, habrá una marcha blanca contra la violencia. No vayan a pensar que es una marcha de protesta contra las fracasadas políticas de seguridad del gobierno. No, es una marcha convocada por el gobierno, y para que sea masiva, han decretado un día laboral de asueto…
Al tal Sitramss, del cual les conté, el gobierno le prolongó la fase de pruebas, con pocos buses circulando, pero congestionando el tráfico en la mitad de la ciudad. Tanto la tarifa que los usuarios van a pagar como la ruta de la segunda fase, que en el futuro paralizará la otra mitad de la ciudad, siguen siendo el secreto más protegido del Estado.
Pero hoy un grupo de organizaciones y ONGs afines al gobierno dijeron que no nos preocupáramos, que todo es perfectamente transparente.
Obviamente no esperaba regresar, luego de una semana de ausencia, a un país que haya resuelto sus problemas principales. Claro que todavía los negocios van mal; claro que la violencia no ha desaparecido. Todos pensábamos, tal vez de manera ingenua, que era por las elecciones  que el país, sus políticas y su economía estaban paralizados. Me doy cuenta que no es así: las elecciones pasaron, y como no tienen resultados, no han desenredado nada. En vez de crear más claridad sobre el rumbo del país, han creado más incertidumbre – y menos confianza en las reglas del juego…
Ustedes me preguntarán por qué todavía tengo optimismo. Les repito: Todo esto es resultado de un estancamiento en el desarrollo de los partidos políticos y otros liderazgos del país. Pero si para algo sirvieron estas elecciones, no es tanto que cambiarán un poquito de correlación de fuerzas a favor de la oposición, sino que están rompiendo el bloqueo de los relevos y de la renovación política. En la oposición más que en el bloque gobernante, pero una vez que la renovación rompa moldes en un partido, el otro estará obligado a abrirse también.
Está irrumpiendo en la política, al fin, la generación de la postguerra. Muchos de los dinosaurios no han logrado reelegirse – y los que quedaron lo tendrán cuesta arriba para seguir dominando el debate nacional. Obligadamente, aunque muchos traten de evitarlo, también la izquierda va a recuperar su principal virtud: su capacidad renovadora y transformadora.
Sigo optimista y dispuesto a empujar este proceso. Por esto, amigos ticos, tengo que rechazar su gentil invitación de retirarme a una playa en el Caribe tico, o a uno de los barrios vibrantes de San José. Aquí hay mucho trabajo por hacer.
Saludos, amigos ticos, desde El Salvador, país que a pesar de todo tiene un gran potencial de volver a convertirse en un motor más del desarrollo de Centroamérica. Paolo Lüers
(Mas!/El Diario de Hoy)


domingo, 15 de marzo de 2015

Carta desde un viaje de desintoxicación

Estimados lectores:
Aquí se camina en el centro de la ciudad. Miles de gente en las plazas, las calles, los parques. Músicos en una esquina. Teatreros en otra. Niños dándoles semillas a las miles de palomas. Turistas tomando fotos. Son las 10 de la noche y la gente sigue paseando.

La mañana siguiente tomo el bus al barrio de las universidades. Tomo el bus. Pago un poco más de $0.50. Los estudiantes usan pases mensuales que cuestan como $15. Primera sorpresa: hay paradas de buses cada 2 cuadras. A nadie se le ocurre pedir que el bus pare en media cuadra. No hay musicón. Los buses son limpios, cómodos, no se suben vendedores, nadie parece tener miedo. Van estudiantes, pero también señores trajeados con sus maletines de ejecutivo.

El bus corre por una avenida de 6 carriles. No hay carril especial para los buses. El recorrido, que es como ir del Salvador del Mundo a Santa Tecla, me toma menos de 10 minutos. Camino hacia el campus universitario. Miles de estudiantes, cafetines, comedores, risas. Las mujeres me parecen guapas, pero luego me doy cuenta que simplemente están vestidas y arregladas con gusto. Todas. Hay dos universidades a la par: la estatal y una privada. No puedo distinguir los estudiantes de una y otra, visten igual, no hay distintivos de clase social.
Para regresar tomo el tren, que conecta las universidades con el centro. El tren pasa por las calles, como si fuera tranvía. También conecta con ciudades vecinos, como si alguien va de San Salvador a San Martín o Apopa. Me cuentan que el sistema de trenes pasó abandonado por décadas, pero recién volvieron a reactivarlo, sin grandes construcciones e inversiones. En el tren hago una encuesta: van estudiantes, empleados, banqueros, ejecutivos. Muchos dejan su carro, moto o bicicleta en la estación, van en tren a la U
o la oficina, y los recogen en la tarde.
El tren me deja en una colonia, cerca del centro, donde antiguas bodegas han sido convertidas en museos, galerías, teatros, restaurantes. De ahí camino al centro, pasando por otra colonia llena de bares, cafés, restaurantes. Camino la última parte con un grupo guiado por un arquitecto que explica la historia de este barrio, sus casas antiguas, sus construcciones modernas. Llegando al centro, ceno en un restaurante que conocí hace 30 años, cuando las andanzas de la guerra me llevaron a esta ciudad. La decoración, la comida, el ambiente – todo igualito. Luego me cuentan que es como un monumento histórico. Comida típica y barata. Los comensales: pensionados, estudiantes, empleados, vendedores, policías, turistas. Regreso a este lugar casi todos los días. Nunca me encontré al ex presidente y premio Nobel, que dicen que llega ahí caminando como todos los demás. Cuando conté a mis amigos aquí de las caravanas de Funes, me vieron con cara de incrédulos. Igual cuando les conté del Sitramss. Seguramente piensan que soy un exagerado…
Mañana, como casi todos los sábados, es día de “Enamórate de la ciudad”. Habrán espectáculos en  cada parque: en uno jazz, en otro la sinfónica, en el tercero danza o teatro. Las calles que conectan los parques se llenarán de ventas de artesanía, cuadros de pintura, juegos infantiles, ventas de dulces. Todo gratis. Todo al aire libre. También los museos, teatros y hasta las iglesias ofrecen exposiciones o shows. Caminaré hasta el cansancio.
No he viajado lejos. Aquí no más en Centroamérica, está San José, la capital de Costa Rica. Otra ciudad es posible. Me tomó una semana de desintoxicarme del stress que vivimos los salvadoreños a diario: de elecciones, pleitos, asaltos, operaciones policiales, Sitramss, Funes…
Hay mucho trabajo por hacer. Saludos, Paolo Lüers
PS: Claro que los ticos no ven su ciudad así de ideal. También se quejan de desorden, corrupción, inseguridad. Nada es perfecto. La mía es la vista de un viajero que viene de donde asustan. Sin embargo, no es casualidad que el dicho nacional tico es: “¡Pura vida!” 
(Mas!/El Diario de Hoy}

jueves, 12 de marzo de 2015

Carta a monseñor Vincenzo Paglia y los obispos salvadoreños

Excelentísimos monseñores:
Con entusiasmo hemos todos recibido la noticia de la inminente beatificación de monseñor Oscar Arnulfo Romero. Felicito a la Iglesia Católica por esta decisión. Felicito al arzobispo Vincenzo Paglia, quien durante años ha defendido en Roma la causa de la canonización de Romero. Si ustedes, la Iglesia, y todos nosotros sabemos aprovechar bien este evento, a celebrarse el 23 de mayo en San Salvador, el país entero ganaría un símbolo que nos puede unificar.
Dicho esto, les suplico, monseñor Paglia y obispos salvadoreños, que asuman la celebración oficial de la beatificación como un acto de la Iglesia. Yo estoy claro que este evento trasciende los límites confesionales de la Iglesia Católica. Bueno, la personalidad de Oscar Arnulfo Romero y su importancia histórica trascienden su Iglesia y desde hace años son patrimonio del pueblo salvadoreño en general.
Entonces, cuando digo que ustedes tienen que asumir este evento como Iglesia, por supuesto será la Iglesia en su diálogo con el pueblo, con toda la sociedad civil.
Lo que no pueden ustedes permitir es que el evento de la beatificación se convierta en un acto del Estado. Ustedes mejor que yo saben cuánto daño a la causa de la canonización de Romero ha hecho la extrema politización de su figura por parte de la izquierda salvadoreña y, desde que ascendió al poder, el gobierno de nuestro país.
El proceso de la canonización, así como usted monseñor lo ha descrito recientemente, es un proceso religioso-teológico. No tiene nada que ver con las relaciones de Estado entre el Vaticano y El Salvador. Es un proceso interno de la Iglesia Católica, donde el Vaticano como entidad religiosa se relaciona con la Iglesia Salvadoreña.
Yo sé que el gobierno tendrá que intervenir, como ya lo anunció, en la logística y la seguridad del evento, así como en la creación de condiciones migratorias para los feligreses de otros países y continentes que quieren participar. Pero esto es el límite aceptable de la participación del Estado. Espero que la foto, donde todos ustedes aparecen con el canciller Hugo Martínez se debe a esto – y nada más.
El Salvador es una república laica. El Estado no debe intervenir en asuntos internos de las iglesias, ni mucho menos apropiarse de ellos. El gobierno no debe tratar de capitalizar y hacer suyo un evento de carácter eminentemente religioso. Conociendo el oportunismo de nuestros gobernantes, y la manera sistemática como su partido ha querido reclamar a Oscar Arnulfo Romero como uno de los suyos, no le faltarán ganas de convertir el evento del 23 de mayo en un acto de Estado y, peor aun, de partido.
Ustedes, si realmente quieren que monseñor Romero se convierta en autoridad moral y espiritual de toda la sociedad salvadoreña, los jerarcas de la Iglesia, no pueden permitir esto.
Estoy seguro que usted, monseñor Paglia, y varios de los obispos salvadoreños tienen claro lo delicado de este asunto. Otros miembros de la Conferencia Episcopal, me temo, estarían felices de aprovechar este magno evento para volver a consolidar la alianza Iglesia-Estado, que durante décadas fue el eje central del poder en El Salvador. Irónicamente fue Oscar Arnulfo Romero quien marcó la ruptura de esta alianza, que por nada fue santa.
No me tomen mal este comentario, monseñores. De ninguna manera pretendo interferir en sus asuntos internos, pero sí en la relación política Iglesia-Gobierno, sobre todo cuando es inadecuada.
Con mucho respeto los saludo. Paolo Lüers
(Mas!/El Diario de Hoy)